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viernes, 26 de marzo de 2021

Plan Madagascar │ Cuando los nazis quisieron desterrar a millones de judíos en la Gran Isla Roja

 



Plan Madagascar: El proyecto del destierro judío por los nazis

Con el objetivo de cumplir con las políticas raciales del régimen del dictador Adolf Hitler, en 1933 se formaron varias comisiones lideradas por políticos alemanes con el fin de analizar las alternativas para desterrar a los judíos europeos a la isla de Madagascar.

Tras estallar la guerra, la emigración de los judíos se frenó y los alemanes decidieron expulsar y concentrar a toda la raza en un solo lugar para asegurar un mejor control.

Sin embargo, el 27 de marzo de 1943 se acordó seguir las recomendaciones ofrecidas por el inspector jefe de la Oficina de Estadísticas de las SS, doctor Richard Korherr: los judíos debían ser trasladados hacia el Este para llevar a cabo el Holocausto, conocido por los nazis como la “solución final”. 

Una de las causas emocionales del desarrollo de la Segunda GuerraMundial fue el odio que mostraba Adolf Hitler hacia los judíos, culpándolos de ser una organización contra Alemania y llevándole a crear diversos proyectos que tenían como objetivo eliminar la raza.

Entre sus ideas siniestras estaban: la creación de campos deconcentración y exterminio, guetos y proyectos para desterrarlos de cualquier territorio europeo.  

 

¿Qué es el Plan Madagascar?

Madagascar también fue conocida como la “Gran Isla Roja”, está ubicada en el océano Índico, conformada por varias pequeñas islas periféricas, frente a la costa sureste de África y al este de Mozambique. Con 1.600 km de largo, es la mayor del continente africano y la cuarta más grande del mundo.

Por aquel entonces era una colonia perteneciente a Francia. Su población estaba compuesta aproximadamente por 25 mil ciudadanos franceses. Su paisaje mostraba multitud de animales silvestres, cascadas y cañones rodeados de selva. Carecía de infraestructuras o centros de salud. Su clima, pesado subtropical, supondría una sentencia de muerte para cualquier gran población.

Además, la isla se caracterizaba por unas malas condiciones de salubridad y el incremento de enfermos a causa de la fiebre amarilla.

Sin embargo, estas condiciones naturales no las tomaron en cuenta los nazis, o simplemente no le dieron la importancia necesaria, lo que pudo traer como consecuencia que la población no hubiese podido alimentarse correctamente por mucho tiempo, ni contar con vivienda y mucho menos tener una vida normal.

Los nazis la consideraron ideal para su plan, por estar aislada, por su gran extensión de terreno, sin grandes edificaciones y una escasa población que podría ser trasladada de un lugar a otro.

 

Primeros estudios para el destierro

La organización militar, policial, política, penitenciaria y de seguridad de Hiltler y del Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, conocido como la SS, comenzó a estudiar el Plan Madagascar en el mes de junio de 1940. Franz Redemacher, funcionario del gobierno nazi, comprendía la complejidad de ocupar Polonia por millones de judíos y se veía en la obligación de pensar en otras opciones.

Redemacher primero envió una carta al alto mando para explicar su idea. “La victoria se acerca y Alemania debería hacer posible - en mi opinión tendría que ser un deber – que todos los judíos se marchasen fuera de Europa”.

La comunicación llevaba además varios folios que explicaban el futuro plan, formulando varias conclusiones para reubicar a los denominados por ellos “la raza inferior”.

Entre las posibles soluciones, manifestaba que el régimen alemán, junto al resto de países europeos, debían deportar a los ciudadanos judíos a la isla de Madagascar, la cual era, por aquel entonces, colonia de Francia, y que debería ser cedida a Alemania para encargarse del proyecto y futuro gobierno que sería conformado en la isla.

La propuesta determinaba que obligatoriamente se debía reubicar a todos los ciudadanos que habitaban en la isla para trasladar de manera forzosa a los judíos. Además, advirtieron que los gastos de transporte y asentamiento serían saldados por los bienes expropiados de los judíos.

 

Nuevo territorio para los judíos

Alrededor de 4 millones de desterrados no serían identificados por ninguna nacionalidad, solo se dedicarían a la agricultura como actividad laboral, gobernados por una colonia entre los mismos residentes, pero bajo la supervisión del gobierno militar alemán para garantizar un buen comportamiento ciudadano.

Dicho proyecto fue apoyado por miembros del partido como Adolf Eichmann y Joachim von Ribbentrop. Incluso el mismo Hitler llegó a exponerle el plan a BenitoMussolini. La propuesta fue tomada tan en serio, que hubo un periodo de varios meses en los que se paralizaron las construcciones de guetos para los judíos ya que se llegó a considerar  viable la nueva alternativa.

Asimismo, el Ministerio de Asuntos Exteriores también estuvo de acuerdo con esta operación, resultándole más interesante que la propuesta hecha por el propio Eichmann, en la que sugería trasladar a los judíos europeos hasta Palestina.

En aquel momento, ese país estaba poblado principalmente por musulmanes y cristianos, con quienes no era conveniente relacionar a miles de judíos, ya que se desarrollarían más problemas, como una posible “segunda Roma”. 

Otra ventaja que veían los nazis, al concentrar a los judíos en Madagascar, es que podrían usarlos de rehenes en el caso de que sus hermanos norteamericanos quisieran mostrarse hostiles.

La realidad de la época era que el gasto de logística para trasladar a millones de judíos en el marco del Plan Madagascar no era rentable para Alemania. Además, el curso de la guerra estaba cambiando. Por lo tanto, se propusieron otras alternativas para llevar a cabo dicha operación.

No hay pruebas exactas, sin embargo, existió un intento efectuar el Plan Madagascar en el mes de octubre de 1940, cuando intentaron deportar a 6.500 judíos alemanes al campo de Gurs, ubicado en Francia.

 

Proyecciones según Hitler con el Plan Madagascar

Con el auge del antisemitismo que existía en Alemania antes de la llegada al poder de Hitler, este quiso tener un logro absoluto y recurrente para catapultar su liderazgo. De esta manera, se planteó acabar con los problemas sociales y económicos que existían según ellos a causa de los judíos que habitaban en Europa.

En aquel momento, asignó a varios camaradas para que realizaran distintos proyectos para acabar con este terrible problema y deshabilitar a los judíos de cualquier labor administrativa o política que pudiese amenazar o impedir el desarrollo de Alemania.

Tras plantearse el Plan Madagascar, Hitler lo vio como una alternativa perfecta en la que todos ganarían, sin el uso de la violencia, ya que se lo vendería a los judíos como otra oportunidad, con un estilo de vida “normal”, lejos de las tierras europeas. Sumado a esto, todos los países de Europa tendrían la misma posibilidad de deportar a todos los ciudadanos judíos a la isla.

Además, se comprometían a que el gobierno alemán se encargaría de todo el proceso de emigración y control de la población judía en el nuevo territorio. De esa manera, no tendrían que preocuparse por futuras rebeliones o conflictos, ya que todos estarían de acuerdo con el proyecto.

Hitler lograría finalmente tener en Alemania una población de ciudadanos de raza pura, que fueran hombres y mujeres con genes de superioridad aria, convirtiendo a cada alemán en el tesoro más grande la Nación.

Alemania contó con el apoyo inmediato del gobernador general de Polonia, Hans Frank, quien durante una importante reunión del partido en Cracovia declaró que tan pronto se lograran las conexiones marítimas se iniciaría con el traslado de los judíos a Madagascar, siendo enviados uno a uno sin problemas. 

 

¿Cuáles serían las condiciones políticas y económicas?

De acuerdo con la planificación que habían elaborado, los judíos iban a llegar a esta remota isla gracias a los servicios de más de 300 barcos, los cuales se turnarían para realizar viajes diariamente y lograr llevar a toda esta población en apenas 4 años.

Los desterrados iban a poder llevar hasta 200 kilos de equipaje y los médicos, agricultores y artesanos tenían la opción de trasladarse con sus equipos de trabajo.

Los judíos estarían bajo el régimen de Alemania, contarían con un sistema completo propio, es decir, con alcaldes, policías, con dirección de correo y un sistema de ferrocarril.

Además, tendrían la oportunidad de realizar solo trabajos relacionados con la agricultura o en organismos administrativos de carácter local. Así, ningún judío tendría la necesidad de salir de la isla, ya que contaría con todas las condiciones posibles para tener un nuevo comienzo en estas tierras.

Los judíos pagarían por el derecho a participar dentro del plan mediante sus bienes, los cuales serían confiscados por los nazis como forma de pago y para poder cubrir la logística correspondiente para el desarrollo efectivo del proyecto.

Reademacher, dentro del proyecto, imaginaba crear un banco europeo que se encargaría de liquidar los activos judíos y también serviría de intermediario entre los habitantes en Madagascar y el resto del mundo, con el objetivo de evitar que los judíos interactúen financieramente con otros países. 

La oficina de Goring supervisaría la economía del Plan Madagascar y además se crearía un Departamento de Información junto con el Ministerio de Ilustración Pública y Propaganda, que se encargaría del manejo de información dentro de la isla. El jefe de la división de la Cancillería de Fuhrer, ViktorBrack, coordinaría el trasporte.

Como parte del control alemán, las fuerzas militares colocarían bases para tener acceso a nivel aéreo y naval. La bahía de Diego Suárez y el puertode Antsirane, se consideraban los puntos más importantes y estratégicos, sin descartar la posibilidad de instalar otras estructuras militares en otros puertos como Tamatave, Andevorante y Mananjara.

 

Caída del Plan Madagascar

Se terminó el proceso de dicho plan cuando Gran Bretaña se resistió a la operación germana para hacerse con sus tierras, ya que Hitler pensaba utilizar los buques de la Royal Navy para poder trasladar a los judíos hasta Madagascar.

Por lo tanto, al no contar con esta opción de traslado no tuvo más remedio que congelar la operación. Y había otro problema, y es que no contaban con rutas marítimas disponibles a causa del bloqueo ejecutado por los ingleses. Paralelamente, la Francia de Vichy nunca confirmó su acuerdo de ceder la colonia de Madagascar a Alemania.

Años más tarde, hombres de Churchill llegaron a Madagascar y tomaron posesión de sus tierras, acabando definitivamente con el plan del gueto gigante proclamado por Hitler, quien tuvo que organizar un nuevo proceso de deportación de los judíos europeos a territorios del este de Europa.

Por tal motivo, se retomaron las implantaciones de los campos de exterminio, donde murieron millones de personas consideradas opositores y enemigos de los nazis, convirtiéndose así en las víctimas del Holocausto.

Históricamente se conocen las consecuencias grotescas tras el desarrollo del Holocausto, en el que millones de prisioneros de guerra, junto a civiles, murieron a causa de enfermedades, inanición, negligencia o maltrato.

 

Madagascar: un destino de castigo

Historiadores han logrado recopilar información que demuestra que anteriormente Madagascar ya fue considerada una cárcel gigantesca, y que no fue solo una idea de los nazis en la era de Hitler.

El letrado, político alemán y fundador del Partido Conservador de Prusia, Paul de Lagarde, quien realizó diversos escritos con influencia sobre Alemania, fue quien propuso por primera vez, en 1885, la idea de utilizar a Madagascar como un territorio para desterrar a los judíos.

Más tarde, 1937, el gobierno polaco envió una delegación para que evaluara la isla y verificaran si era factible construir una nueva patria para los judíos. Pero, por la presencia de terrenos áridos, pocos productivos, las altas temperaturas y clima tropical fuerte la decisión fue revocada.

Sin embargo, esas condiciones poco favorables eran las que convertían a Madagascar en el destino perfecto para los desterrados, ya que evitarían que los judíos prosperasen en un futuro.

 

Datos importantes del Plan de Madagascar

En el Plan de Madagascar, creado por Rademacher, fue titulado como “Die Judenfrage im Friedensvertrag” (La cuestión judía en el Tratado de Paz). Cuyo documento expone a Madagascar como el nuevo hogar para los judíos bajo la supervisión de Alemania.

Se debían cumplir las siguientes medidas:

1._ El Ministerio de Asuntos Exteriores junto a Francia y el Reino Unido firmarían un Tratado de Paz.

2._El régimen de Vichy le cedería a Alemania la colonia de Madagascar, ya que originalmente le pertenecía a Francia.

3._Alemania estaría autorizada para crear bases áreas y navales en la isla.

4._Los colonos que vivían en la isla antes de ejecutar el plan debían salir de la isla.

5._Se implementaría un reasentamiento forzoso a todos los judíos europeos.

6._El plan sería financiado con las propiedades y valores que los judíos dejarían en Europa.

7._La logística de trasporte fluvial sería coordinada por la Cancillería de Hitler. 

8._La Organización SS se encargaría de agrupar a todos los judíos europeos y trasladarlos hasta Madagascar.

9._El Ministerio de Asuntos Exteriores junto al Ministerio de Instrucción Popular y Propaganda se encargarían de realizar las actividades de propaganda del plan.

10._Madagascar quedaría bajo las órdenes del gobierno alemán designado por Heinrich Himmler.

Según los pronósticos del proyecto se tenía estipulado trasladar a la isla un millón de judíos en un periodo de cinco años. Sin tener en cuenta, que un estudio previo realizado por una misión polaca concluyó que Madagascar estaba apta para una cifra aproximada de 500 familias judías. Es decir, entre 5 mil y 7 mil refugiados.

Teniendo en cuenta que existían grandes extensiones de terreno árido y caluroso, ¿cómo podrían garantizar una vida saludable para tanta población?

Fue tan grande la intención de los alemanes por darle inicio a este propósito, que intentaron por varios medios lograr su aprobación. Incluso el ministro de Asuntos Exteriores en Alemania, Joachim von Ribberntrop, en diciembre de 1939 incluyó el plan Madagascar como parte de una propuesta de paz ante el Papa Pio XII.

Por otro lado, el 20 de junio de 1940 cuando Hitler informó sobre el Plan Madagascar a Raeder, este se mostró poco interesado y propuso otra localidad como alternativa, la zona norte de la colonia portuguesa de Agola. Pero dicha idea no le gustó a Hitler, así que tampoco llegó a ejecutarse.

Definitivamente, el Plan Madagascar se nutrió de una serie de argumentos que solo se inclinaban por intereses de individuos que no podían gobernar con una población en la que existieran diferencias religiosas, de razas y pensamiento.

Necesitaban crear adoctrinamientos para garantizar el control absoluto de sus países, sin la presencia de personas que simplemente no estaban de acuerdo con las formas de gobernar y perturbaban la paz del Estado.

Así pues, el Plan Madagascar no fue más que otra idea macabra, ideada por mentes enfermas, guiadas por el odio y los delirios de grandeza.

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martes, 16 de junio de 2015

Adidas, PUMA, Hugo Boss y los nazis.


Historia de Adidas y Puma: Dos hermanos enfrentados

Adolf "Adi" Dassler, de profesión panadero e hijo de un zapatero llamado Christoph, comenzó a fabricar su propio calzado en la lavandería de casa de sus padres, tras volver de la Primera Guerra Mundial. En los inicios de la década de 1920 fundó su primera empresa, la "Gebrüder Dassler Schuhfabrik". Poco tiempo después se uniría su hermano Rudolf Dassler. Producían zapatillas, pantuflas y calzado especial con clavos, para deportistas. Adolf era la mente artística, encargada de diseñar los diferentes modelos de calzado, y Rudolf se encargaba de las relaciones públicas. Sin duda, la catapulta que impulsó su negocio fue el fichaje de Jesse Owens, el atleta de origen afroamericano que destacó en los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, para disgusto de Hitler.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la fábrica de los hermanos Dassler, como muchas otras, fue destinada a proveer a la Wehrmacht (fuerzas armadas unificadas de Alemania desde 1935 a 1945). Los hermanos confeccionaron las botas militares que utilizó el ejército alemán. Pero no solo calzado salió de su fábrica, también se fabricó en sus instalaciones el famoso lanzagranadas alemán Panzerschreck. Rudolf, partidario de la causa nazi, se unió al ejército alemán para luchar en Sajonia. Adi se desentendió, quedándose en Alemania para proseguir con su negocio. A partir de ahí comenzaron las rivalidades entre hermanos. Al finalizar la guerra, con la derrota de Hitler, Rudi fue requerido para dar explicaciones por sus relaciones con el Partido Nazi y las Waffen SS. Estaba totalmente convencido de que su hermano le había delatado.


Enfrentados los hermanos, Rudi fundó su propia fábrica de calzado en 1948, la PUMA AG. En un primer momento llamó a su empresa "Ruda" (Rudolf Dassler), pero acabó poniéndole el nombre que ha durado hasta nuestros días. Adi Dassler reaccionó rebautizando el nombre de la firma original como Adidas AG (registrada el 18 de agosto de 1949). El nombre procede del de su fundador ("Adi" es el diminutivo de Adolf, y "das" la primera sílaba de su apellido).

Rudolf murió el 27 de octubre de 1974 de cáncer pulmonar. Su hijo, Armin Dassler, se encargó de llevar la empresa PUMA al nivel internacional y de prestigio que conserva hoy en día. Por su parte, Adi consiguió con su marca, Adidas, formar un gran imperio junto a su hijo  Horst Dassler. Este asumió la dirección de la empresa a la muerte de su padre (1978) junto a su esposa Käthe, convirtiéndola en sociedad anónima en 1989.

Hugo Boss: El sastre del ejército nazi

Hugo Ferdinand Boss (Metzingen, 8 de julio de 1885 – ibídem, 9 de agosto de 1948), fundador de la conocida casa de modas Hugo Boss AG, fue partidario del nazismo y llegó a confeccionar  los uniformes reglamentarios del ejército de Hitler en el periodo previo a la Segunda Guerra Mundial. Durante la guerra, creó los uniformes para las Waffen-SS y la Wehrmacht.

Tan convencido estaba Hugo Boss con la causa nazi, que se afilió al NSDAP, con el número 508 889 en 1931. En 1934 comienza a producir los uniformes paramilitares de las SA, SS y más tarde de la Wehrmacht y las juventudes hitlerianas. Gracias a su afiliación al partido nazi aumentó importantemente sus ganancias y pudo evitar la bancarrota en la Gran Depresión en 1931. Desde 1943 en sus talleres de Metzingen se utilizó como mano de obra a unos 180 trabajadores forzosos. Unas 140 mujeres judías de Francia y otras 40 traídas desde Polonia. Trabajaban bajo deficientes condiciones sanitarias y alimentarias, teniendo que hacer frente a un ritmo de trabajo agotador.


Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Hugo Boss fue procesado por un tribunal de la República Federal Alemana, debido a su participación en la organización nazi. Como castigo se le impuso un pago de 80 000 marcos alemanes.

Al morir Hugo Boss, en 1948, su empresa se dedicó a fabricar uniformes para el cuerpo de policía y los trabajadores de correos. Hasta 1970 no comenzaría a producir ropa destinada al público masculino.


viernes, 20 de febrero de 2015

Adolf Hitler: El buscador de tesoros

Es bien sabido por todos que Hitler protagonizó uno de los mayores exterminios de la historia, guiado por su enfermiza mentalidad antisemita y su idea de pertenecer a una raza superior a todas las demás, una raza “pura”. Lo que no todos conocen es su afán por conseguir algunas de las más destacadas reliquias sagradas (la lanza de Longinos, el Arca de la Alianza y el Santo Grial, entre otras). Para ello contó con ayuda de su mano derecha, Heinrich Himmler, jefe de la Gestapo y de las SS y responsable de los campos de concentración nazis.

Himmler creó una organización, o secta, con fines ocultistas; la Deutsches Ahnenerbe (Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana). Dicha asociación se formó en un principio con el propósito de encontrar los orígenes de la raza aria. Finalmente, acabó teniendo protagonismo en los experimentos humanos realizados por las SS y en el empeño por conseguir “objetos de poder” que permitirían a Hitler dominar el planeta.

Emblema de la Ahnenerbe.


El Arca de la Alianza

Todos recordamos la película Indiana Jones en busca del Arca perdida, donde los nazis buscan el mítico arca. Nos puede parecer un simple argumento para una película, pero lo cierto es que tiene un trasfondo de realidad. Hitler buscó el Arca de la Alianza, símbolo de la unión entre Dios y el pueblo de Israel y recipiente que guardaba las Tablas de la Ley. Sin embargo, había un problema que la Ahnenerbe debía resolver, ya que la tradición nos dice que tan solo un rabino judío puede abrir el arca sin perder la vida en ello. Así fue como la asociación ocultista obligó a colaborar con la causa a uno de los presos de los campos de concentración (algunas fuentes afirman que el judío se encontraba en el campo de exterminio de Auschwith).


Hay varias historias acerca del paradero del Arca. Uno de los lugares donde los nazis buscaron el objeto fue España, siguiendo una pista sugerida por el cabalista judío. Posteriormente se interesaron además por unas piezas del Museo Arqueológico de Madrid, traídas desde Egipto, lugar donde también buscaron el arca. Según una leyenda, los templarios pudieron esconder en Toledo tanto el Arca como la Mesa de Salomón. Otra historia afirma que la escondieron en algún lugar de África. Algunos historiadores la localizan en Etiopía, donde llama la atención el culto que se manifiesta hacia ese objeto (hay unos 20.000 templos cristianos y cada uno contiene una réplica del Arca de la Alianza).

El Santo Grial

El Santo Grial fue la copa que utilizó Jesús en la última cena y que recogió su sangre al morir. Cuenta una leyenda que José de Arimatea llevó el Santo Grial a Europa. Los cátaros lo escondieron en la fortaleza de Montsegur, en Francia, enclave próximo a la frontera con España. Siglos después llegó hasta el lugar Otto Rahn, filólogo y experto en Historia Medieval, en busca del objeto. En 1936 conoció a Himmler, y este le ofreció la oportunidad y los medios para ir a investigar de nuevo a Montsegur y encontrar el Grial. Parece ser que no dio con el, ya que en 1940 Himmler viajó hasta España, concretamente a Barecelona, con la idea de hallar la reliquia en la montaña de Montserrat. El dirigente de las SS se presentó en el monasterio ubicado en la montaña, acompañado por un grupo de militares alemanes y españoles, y por el alcalde de Barcelona. Allí exigió a los monjes de Montserrat que le mostraran toda la documentación que tuvieran acerca del Santo Grial, y que le permitieran acceder a los pasadizos y habitáculos secretos del Monasterio. Los religiosos se negaron, para el desconcierto y consecuente enojo de Himmler.


La lanza de Longinos

Se trata del arma empleada por el centurión romano Cayo Casio Longinos para herir a Jesús en la cruz. Según relató el amigo de Hitler, Walter Johannes Stein, cuando la lanza se exponía en el Palacio Imperial de Hofburg, en Viena, el joven Adolf Hitler escuchó una historia relacionada con la lanza, según la cual el poseedor del objeto tendría el destino del universo en sus manos (de ahí que también se conozca la reliquia como la lanza del Destino). Sin duda alguna, esa leyenda caló hondo en el futuro canciller de Alemania. También fue relevante el hecho de que Hitler conociera el supuesto poder que le otorgó la lanza a personajes tan poderosos como Carlomagno o Federico “Barbarroja”, emperador del Sacro Imperio Romano. Ambos fallecieron por un mismo motivo; la lanza se les cayó de las manos. El mismísimo Napoleón Bonaparte puso gran empeño en conseguirla sin llegar a lograr tal propósito.


Se conocía la existencia de cuatro lanzas, de las cuales una de ellas podría ser la auténtica lanza de Longinos. Los nazis tenían la teoría de que la verdadera era la que se encontraba en el Museo de Viena. Alemania se hizo con Austria el 14 de marzo de 1938, y fue la ocasión perfecta para apoderarse de la reliquia. Hitler ordenó ese mismo año que trasladaran la lanza a Nüremberg, a la iglesia de Santa Catalina. En 1944 Nüremberg sufrío fuertes bombardeos por parte de los aliados y el Führer mandó guardara junto al tesoro de los Habsburgo, en un refugio subterráneo construido especialmente. Unos días más tarde, el ejército americano encontró el refugio con el tesoro y la lanza de Longinos. Casualidad o no, ese mismo día, a cientos de kilómetros moría en un búnker subterráneo Adolf Hitler, quitándose la vida con un disparo. Ello suponía el fin de una de las etapas más crueles de la historia, el fin del Tercer Reich.